Start Submission Become a Reviewer

Reading: Independencia partidista en América Latina: Actitudes, comportamiento y decisión de voto

Download

A- A+
Alt. Display

Politics and International Relations

Independencia partidista en América Latina: Actitudes, comportamiento y decisión de voto

Author:

Isaac Cisneros

El Colegio de México, MX
X close

Abstract

Partisan identification is important for explaining individual political opinions, attitudes, and behaviors in many contexts. However, little is known about its counterpart: partisan independence. In Latin America, independent voters make up 62 percent of the electorate. This article focuses on the issue of partisan independence and asks: Who are the independent voters in Latin America? What are their political attitudes and behaviors? And which factors affect their voting decision? Using data from the Americas Barometer survey, this article distinguishes two types of independent voters based on levels of cognitive mobilization: apoliticals and apartisans. Apoliticals and apartisans show different levels of political involvement in both electoral and non-electoral participation. The findings show that partisan independent voters are more likely than partisans to use governmental performance evaluation as a key factor in voting decisions. However, the high abstention of apoliticals and the low presence of apartisans may limit the effect of government performance evaluation on elections in Latin America.

 

Resumen

La identificación partidista es importante para explicar las actitudes, opiniones y el comportamiento político de los individuos en muchos contextos. Sin embargo, poca atención se ha puesto a su contraparte, la independencia partidista. En América Latina, los votantes independientes son el 62 por ciento del electorado. Pero ¿quiénes son los votantes independientes en América Latina? ¿cuáles son sus actitudes y comportamiento político? y ¿qué factores inciden en su decisión de voto? Usando datos del Barómetro de las Américas, se distinguen dos tipos de votantes independientes a partir de sus niveles de movilidad cognitiva: apolíticos y apartidistas. Los resultados muestran que los apartidistas se comportan de manera más similar a los partidistas que a los apolíticos en América Latina. Los apartidistas poseen niveles más altos de participación electoral y no electoral, se exponen más a las noticias en medios de comunicación, usan más internet y tienen un mayor conocimiento político que los apolíticos. Además, son más propensos que los apolíticos a utilizar la evaluación del desempeño del gobierno como factor en su decisión de voto.

How to Cite: Cisneros, I. (2020). Independencia partidista en América Latina: Actitudes, comportamiento y decisión de voto. Latin American Research Review, 55(4), 706–726. DOI: http://doi.org/10.25222/larr.457
223
Views
62
Downloads
10
Twitter
  Published on 22 Dec 2020
 Accepted on 28 Nov 2019            Submitted on 29 Jan 2018

El alejamiento de los ciudadanos respecto de los partidos políticos está presente en diferentes lugares y puede evaluarse desde distintos ángulos. El diario El País en Uruguay reportaba con sorpresa que en 2017 la confianza en los partidos políticos cayó al punto más bajo desde 2002 y uno de cada cuatro uruguayos confiaba algo o mucho en ellos (Urwicz 2017). En Costa Rica y México se han atendido recomposiciones en el sistema de partidos dado el surgimiento y la pérdida de apoyo de algunos de ellos. En el primer caso con la llegada del Partido Acción Ciudadana en el año 2000, se transformó el sistema bipartidista costarricense y, en el segundo caso, con MORENA (Movimiento Regeneración Nacional) desde 2014, se asiste a un cambio que se acentuó en la última elección presidencial.

En otras latitudes se ha atestiguado el triunfo de candidatos no partidistas como Emmanuel Macron en Francia y Donald Trump en los Estados Unidos de América. Si bien los partidos políticos son necesarios para la configuración de la política (Aldrich 1995), en algunos casos han perdido la fuerza que poseían para generar identificación y simpatía en los ciudadanos (Dalton, McAllister y Wattenberg 2000).

Por ello, recientemente se ha acentuado la necesidad de estudiar a aquellos electores no identificados con algún partido político,1 debido a la paulatina disminución de la identificación partidista en varias partes del mundo (Hagopian 1998; Wattenberg 1999; Dalton, McAllister y Wattenberg 2000; Dalton 2012, 2013). Este fenómeno ha sido analizado sobre todo en las democracias avanzadas (Keith et al. 1992; Dalton 1984, 2013), pero “no es exclusivo de ellas” (Dalton y Weldon 2007, 181). En América Latina se ha puesto énfasis, sobre todo, en el comportamiento de los identificados con un partido (Lupu 2015) y no en los independientes, a excepción de México (Estrada 2006; Temkin, Solano y Del Tronco 2008; Temkin y Cisneros 2015). Por esa razón, este artículo pretende llenar ese vacío en la literatura, apoyado en la propuesta de la movilidad cognitiva (Inglehart 1970; Dalton 1984).

La teoría de la movilidad cognitiva argumenta que la modernización trajo consigo cambios en la relación entre partidos y electores, generando un proceso de desalineamiento electoral (Inglehart 1970; Shively 1979; Dalton 1984, 2000, 2004). Dos desarrollos separados se combinan en este proceso. Por un lado, “el aumento de la habilidad de los individuos para procesar información política como resultado de su alto nivel de educación y, por el otro, la expansión de los medios de comunicación y otras fuentes informativas que han reducido los costos para adquirir información política” (Dalton 2007, 276).

La propuesta central de esta teoría es distinguir dos tipos de electores independientes: apolíticos y apartidistas. Los primeros son individuos con un nivel bajo de interés en la política y escolaridad (baja movilidad cognitiva), mientras que los segundos poseen un nivel más elevado en ambas características (alta movilidad cognitiva). Estas diferencias traen consigo actitudes y comportamientos distintos hacia la política. A partir de esta distinción es que este artículo responde las siguientes preguntas: ¿quiénes son los votantes independientes en América Latina? ¿cuáles son sus actitudes y comportamiento político? Y ¿qué factores influyen en su decisión de voto?

La poca atención puesta a los electores no identificados con un partido en América Latina, puede deberse a dos motivos: uno teórico y otro empírico. Respecto al primero, las explicaciones sobre comportamiento político han enfatizado la fuerza del lazo partidista para entender la manera cómo se comporta un individuo en la arena política (Campbell et al. 1960; Green, Palmquist y Schickler 2004), y han considerado a los independientes como marginales a la política (Campbell et al. 1960, 143). Este corpus teórico ha sido relevante para comprender el comportamiento político en Estados Unidos (Campbell et al. 1960), Europa (Berglund et al. 2005) e incluso en América Latina (Moreno 2003, 2009; Lupu 2015).

De hecho, en su definición clásica la identificación partidista fue concebida como “la orientación afectiva de un individuo hacia un grupo-objeto importante en su ambiente”, siendo, “los partidos políticos […] el grupo hacia el cual el individuo podría desarrollar una identificación, positiva o negativa, con algún grado de intensidad” (Campbell et al. 1960, 121–122), y con estabilidad en el tiempo (Green, Palmquist y Schickler 2004). La carencia de este lazo volvía irrelevante el estudio de estos electores dada su marginalidad en el entorno político.

Segundo, sobre la razón empírica, la identificación partidista —y, por consiguiente, la independencia partidista— es un concepto que relativamente hace pocos años comenzó a medirse en Latinoamérica. El Latinobarómetro preguntó al respecto en las rondas de encuestas de 1995, 1996, 1997 y 2003. Posteriormente, modificó la pregunta y a partir de 2010 volvió a medirse.2 Por otro lado, el Barómetro de las Américas incorporó la medición en 2006,3 y la ha mantenido en todas sus rondas hasta la fecha.4

Este artículo muestra evidencia de que en América Latina el promedio de individuos no identificados con un partido político asciende a 61.7 por ciento. Usando la distinción teórica propuesta por Dalton (1984), se compara a los independientes según su nivel de movilidad cognitiva alto (apartidistas) y bajo (apolíticos). Los apolíticos son el grupo mayoritario en la región al representar el 50.8 por ciento del electorado, mientras que los apartidistas representan el 16.8 por ciento del total. Los apolíticos son menos proclives a la participación electoral y no electoral y se exponen menos a fuentes informativas, a diferencia de los apartidistas. Respecto a su decisión de voto, sus bajos recursos cognitivos los colocan a la saga del electorado, ya que son poco proclives a evaluar el trabajo de la administración gobernante, incluso considerando temas como la economía. En contraste, los apartidistas se comportan de manera más parecida a los partidistas que a los independientes apolíticos, siendo posible destacar la no homogeneidad en el comportamiento del grupo de independientes en América Latina.

El artículo está organizado de la siguiente manera. Se presenta el panorama y la revisión de la literatura sobre el tema. Posteriormente se plantea el argumento teórico, se expone la evidencia y, se discuten los resultados.

Independencia partidista: Panorama y estudios previos

Los datos disponibles tanto del Barómetro de las Américas (LAPOP) 2006–2016, en conjunto con el Latinobarómetro, 1995–2003, muestran que en América Latina el promedio de individuos no identificados con un partido político en el periodo de 1995 a 2016 es de 61.7 por ciento y como tendencia se observa su crecimiento en todos los países de la región (Figura 1).

Figura 1 

Independencia partidista en América Latina, 1995–2016.

Fuente: Elaboración propia con datos del Latinobarómetro 1995–2003 y del Barómetro de las Américas 2006–2016. Véase notas 2 y 3 sobre la manera de preguntar en cada caso.

En 1995 los independientes representaban el 54.2 por ciento del total del electorado, mientras que en 2016 representaron el 74.3 por ciento.5 La variación entre países es amplia. Guatemala posee el mayor número de no identificados con un partido político con 77.8 por ciento en el periodo de 1995 a 2016, mientras que el de menor porcentaje es Uruguay con 40.7 por ciento.

Estas discrepancias de un país a otro y, sobre todo, el incremento de la independencia partidista en un punto porcentual promedio por año, son rasgos de un posible proceso de desalineamiento en la región.6 El aumento de independientes tiene implicaciones importantes en el comportamiento electoral.

Según la visión clásica de la teoría de la identificación partidista, los independientes son individuos poco involucrados en la política, con un pobre conocimiento sobre los temas políticos, una imagen débil acerca de los candidatos en contienda, un interés menor en las campañas y una preocupación escasa sobre los resultados (Campbell et al. 1960, 143).

Otra aproximación sugiere que para analizar a los independientes es necesario considerar su partidismo oculto. Se distingue entre independientes puros e inclinados (Keith et al. 1992; Magleby, Nelson y Westlye 2011; Magleby y Nelson 2012). Los primeros se ajustan a la visión clásica, mientras que los segundos son considerados como “partidistas de clóset”, en referencia a que se comportan como partidistas aunque declaran no estar identificados con algún partido político (Keith et al. 1992).

En discusión con lo señalado, la teoría de la movilidad cognitiva argumenta que los independientes no ocultan su preferencia partidista ni tampoco son ajenos a los asuntos políticos. Por el contrario, los distintos niveles de sofisticación política al interior del grupo de no identificados con un partido permiten distinguir características, comportamientos y actitudes (Dalton 1984, 2012, 2013). Este artículo se apoya en esta perspectiva para comparar las posibles distinciones en las actitudes y en el comportamiento del grupo de independientes. Se argumenta que existe un subgrupo denominado “apartidistas” que se caracteriza por estar “atento a la política, preocupado por el curso del gobierno y [que respecto a su decisión de voto] realiza un juicio que no está sesgado por el compromiso partidista” (Dalton 2013, 8). Este votante no mira la política a través del filtro de un partido político, sino que lo hace por medio de la evaluación de los resultados del trabajo realizado por los partidos en contienda, debido a su alto nivel de movilidad cognitiva.

Esta última combina dos elementos: educación —que representa el componente de habilidades— e interés en la política —que representa el componente motivacional para aplicar esas habilidades a la política— (Dalton 1984). Los que poseen alta movilidad cognitiva son aquellos con niveles elevados en ambas características, a diferencia de quienes poseen baja movilidad. Estos rasgos se combinan con la ausencia o presencia de identificación partidista generando una tipología de cuatro perfiles: apartidistas, apolíticos, partidarios cognitivos y partidarios rituales (Dalton 1984). Los dos primeros son electores no identificados con un partido político, mientras que los segundos sí se identifican con alguno. Este artículo se centra fundamentalmente en la comparación de los dos primeros perfiles (Cuadro 1).

Cuadro 1

Tipología de movilización partidista.

Movilidad cognitiva No identificados/independientes Identificados/partidistas

Alta Apartidistas Partidistas cognitivos
Baja Apolíticos Partidistas rituales

Fuente: Dalton 1984.

De acuerdo con esta clasificación, los partidistas rituales apoyan y votan siempre por su partido preferido, aunque, debido a su bajo nivel de movilidad cognitiva, su ámbito de actividad política se reduce solo a los lugares donde las claves partidistas están presentes, a diferencia de los partidistas cognitivos, quienes pueden extender su marco de acción política más allá de ese límite.

Dentro de los independientes, los apolíticos tienen un bajo nivel de movilidad cognitiva. No están involucrados en la política, lo cual los emparenta con la definición clásica del votante independiente expuesta previamente, es decir, son electores marginales a la política.

En contraste, los apartidistas no mantienen vínculo con ningún partido político, pero sí les interesa la política. Debido a su alto nivel de movilidad cognitiva, tienen las habilidades para orientarse políticamente sin dependencia de los partidos. Este tipo de votante participa tanto en las elecciones como en otras actividades políticas a partir de su propio criterio. Estos individuos representan la principal refutación a la visión clásica de la independencia partidista, ya que su perfil es opuesto a lo que esa perspectiva delineó como características de los independientes.

Estas distinciones teóricas tienen implicaciones importantes para entender el comportamiento del electorado independiente en América Latina. Si el votante no identificado con un partido político se encuentra al margen de la política como lo señala la perspectiva clásica de la identificación partidista, ¿cuál es entonces su papel en los procesos políticos y electorales? O, por el contrario, ¿existe un grupo de independientes participativos que incide en las distintas democracias de la región? Este artículo pone énfasis en los argumentos de esta última teoría, acentuando que la evaluación de las diferencias al interior de este grupo permite comprender mejor su papel en América Latina, sobre todo por su presencia mayoritaria en el electorado.

Independencia partidista, movilidad cognitiva y decisión de voto

La teoría de la movilidad cognitiva no rechaza la importancia de la identificación partidista como marco para la toma de decisiones políticas. Al contrario, es un elemento fundamental para entender y explicar el comportamiento político en distintas democracias e incluso en Latinoamérica (Lupu 2015), sin embargo, se enfatiza el potencial que tienen los electores independientes como catalizadores de este proceso de cambio, en particular, los apartidistas.

Al distinguir dos tipos de independientes, apartidistas y apolíticos, esta propuesta teórica parte del principio de que en la medida en que se incrementa la movilidad cognitiva aumenta el grado de involucramiento político. El efecto de la movilidad cognitiva podría asemejarse a la fuerza que tiene la identificación con un partido político en los individuos. De ahí que la primera hipótesis a evaluar sea la siguiente:

H1: Los apartidistas tendrán un mayor grado de involucramiento en la política que los apolíticos.

Si bien la teoría de la movilidad cognitiva plantea diferencias sustanciales en el electorado, no explica los factores ni el peso de ellas en la decisión de voto. Al ser una teoría estructural que explica el proceso de desalineamiento electoral, se concentra en los factores de largo plazo (modernización y educación) y no en los elementos coyunturales de la decisión de voto (Berglund et al. 2005; Holmberg 2007). Ante esto, y para entender el comportamiento de los individuos en los procesos electorales, es necesario incorporar a la teoría factores que inciden en el comportamiento de los ciudadanos en el corto plazo.

Independientes, movilidad cognitiva y evaluación de la administración gobernante

Uno de los principales mecanismos que explica la decisión de voto en las democracias es la evaluación que se hace del desempeño de los gobernantes en diferentes rubros como la economía, por mencionar alguno. Los ciudadanos pueden decidir renovar el mandato del partido en el gobierno o elegir a otro partido o representante para ejercer el cargo en el siguiente periodo. Las elecciones funcionan como un mecanismo de control que permite sancionar o premiar a los representantes, induciéndolos a hacer lo que los votantes desean si es que quieren seguir en el cargo. Los votantes calculan los cambios en su propio bienestar con el propósito de determinar si el desempeño ha sido positivo o negativo y así fundamentan su decisión de voto (Key 1966; Fiorina 1981; Ferejohn 1986; Manin, Przeworski y Stokes 2002).

La expectativa subyacente es que cuando el individuo evalúa de manera positiva el desempeño del gobierno se incrementa la probabilidad de sufragar por este. De manera opuesta, cuando la evaluación del desempeño del gobierno es negativa el sufragio se orienta a favor de una opción distinta a la del gobierno.

Lo anterior supone individuos capaces de emitir una valoración respecto de la administración actual. Esta valoración podrá estar apegada a filtros, atajos o claves externas, en la medida en que el ciudadano se encuentre alejado o cercano a ellas. Si bien otros autores han demostrado que existen atajos informativos como las relaciones interpersonales, intermediarios políticos, las redes informales de discusión, la membresía a organizaciones (Miller y Niemi 2002; Gunther, Montero y Puhle 2007), los medios de comunicación (Popkin 1994) e inclusive el papel de las élites (Gunther et al. 2016a); no obstante a lo anterior, uno de los principales filtros que los individuos tienen es la identificación con un partido político, ya que estos configuran el panorama político al que los individuos se enfrentan (Green, Palmquist y Schickler 2004; Johnston 2006; Gunther et al. 2016b), operando como un atajo informativo que permite comprender los sucesos políticos a través del marco del partido (Shively 1979; Dalton 1984).

Mientras que los partidistas basan su decisión según su identidad partidaria, el independiente, dada la ausencia de identificación, coloca énfasis en su propio juicio acerca de las políticas implementadas por el gobierno. Es decir, puede ser capaz de evaluar las políticas desplegadas por el gobierno sin el filtro partidista, poniendo más fuerza en factores como su conocimiento político e información adquirida por otras fuentes.

De estos dos factores se desprende que si los electores conocen las políticas implementadas por el gobierno y el efecto que estas han tenido, es que pueden decidir con mayor probabilidad a partir de la evaluación retrospectiva. Sin embargo, la información con la que cuentan los ciudadanos para juzgar el trabajo de los gobernantes se limita al resultado percibido de las políticas llevadas a cabo por el gobierno durante su administración (Ferejohn 1986; Fearon 2002; Miller 2005). Solo si la habilidad de monitoreo informativo sobre los sucesos políticos es alta, los electores confiarán en mayor medida en su juicio al momento de emitir su sufragio. Por el contrario, si la capacidad de monitoreo de parte de los ciudadanos es reducida, la posibilidad de que se sancione al gobierno por políticas desfavorecedoras para el bienestar general será más limitada dado que tendrán menos información para basar su decisión en ese criterio, lo cual no implicará su ausencia. En ese sentido, un elemento primordial será la habilidad que tengan los electores para hacerse de la mayor información posible, procesarla, organizarla y, a partir de ella, emitir su juicio en las urnas. De ahí que la movilidad cognitiva sea un factor crucial al momento de allegarse de información para tomar decisiones políticas.

Sin embargo, hay evidencia que sugiere que la evaluación retrospectiva del desempeño no está condicionada por factores como la sofisticación política (Gomez y Wilson 2001). La evidencia muestra que su efecto “se distribuye más o menos uniformemente a través de todas las categorías de educación, ocupación e información” (Fiorina 1981, 52), y su efecto suele ser “ubicuo” a los diferentes niveles de sofisticación (Gómez y Wilson 2001, 910).

Gómez y Wilson (2001, 2006) sugieren que la sofisticación no hace diferencia en la evaluación retrospectiva sociotrópica porque es igual de sencillo para todos los individuos establecer responsabilidades generales y no atribuciones particulares sobre esos efectos en su situación financiera personal. Si bien aquí se entiende la evaluación del desempeño como algo no exclusivo del tema económico,7 es pertinente incorporar esta discusión ya que, siguiendo a estos autores, no cabría esperar diferencias ante los distintos grados de sofisticación entre independientes con alta y baja movilidad cognitiva.

Sin embargo, contrario a ese argumento y aunado a lo señalado, se esperan observar diferencias según distintos niveles de movilidad cognitiva porque en América Latina la brecha de desigualdad en el acceso a recursos, no solo económicos, sino incluso educativos a nivel individual es relativamente más amplia que en otras partes del mundo (United Nations Development Programme 2016), aspecto que es fundamental para la adquisición de conocimiento político e información política (Galston 2001).8

Ante esta situación, se esperaría que en América Latina aquellos individuos con mayor nivel de movilidad cognitiva sean más propensos a un voto que considere la evaluación del desempeño del gobierno a diferencia de su contraparte con baja movilidad, debido a su mayor habilidad para conjuntar información, procesarla, organizarla y decidir a partir de ella. Esto no supone en medida alguna que los individuos con baja movilidad no evalúen retrospectivamente el trabajo del gobierno, sino que, en todo caso, serán menos propensos al uso de este recurso al momento de votar. De esa manera, el aumento de la movilidad cognitiva en los independientes tendría que incrementar el efecto de la evaluación del desempeño del gobierno en su decisión de voto.

La expectativa empírica del argumento anterior plantea la siguiente hipótesis:

H2: Los apartidistas tendrán mayor probabilidad que los apolíticos de utilizar la evaluación del desempeño del gobierno como factor en su decisión de voto.

Datos y variables

Para evaluar las hipótesis mencionadas se utilizaron las encuestas del Barómetro de las Américas en sus rondas 2006, 2008, 2010, 2012, 2014 y 2016 para dieciocho países de América Latina.9 En cada caso se utilizan los datos disponibles. Primero se evalúan las actitudes y el comportamiento de los independientes según su nivel de movilidad cognitiva y, posteriormente su decisión de voto.

Primero, para analizar el efecto de la movilidad cognitiva se construyó el índice siguiendo la operacionalización establecida por Dalton (1984) que consiste en adicionar la escolaridad y el interés en la política. Las preguntas utilizadas del Barómetro de las Américas 2006–2016 fueron: POL1 ¿Qué tanto interés tiene usted en la política: (3) mucho, (2) algo, (1) poco o (0) nada? Y ED ¿Cuál fue el último año de educación que usted completó o aprobó? Esta pregunta fue recodificada de la siguiente manera: 0 años “(0) Sin instrucción”, 1–6 años “(1) Primaria”, 7–12 años “(2) Secundaria-Preparatoria”, 13–18 “(3) Universidad o más”. Ambas variables fueron adicionadas arrojando un índice de siete puntos. Los puntajes de 0 a 3 se consideraron baja movilidad cognitiva y, de 4 a 6 alta movilidad cognitiva.

Enseguida, para la construcción de la tipología de independientes y partidistas se combinaron las dos categorías de movilidad cognitiva (alta o baja) con la ausencia o presencia de identificación partidista, formando los grupos mencionados previamente: apolíticos, apartidistas, partidarios rituales y partidarios cognitivos.

Ahora bien, para analizar el involucramiento en la política de los independientes se utilizaron indicadores sobre distintas actitudes y comportamientos políticos: participación electoral, participación en protestas, exposición a los medios, uso de internet, conocimiento político y confianza en el ejecutivo. Debido a la disponibilidad de los datos, en el caso de la participación electoral y la confianza en el ejecutivo se incluyeron las rondas de 2006 a 2016. Para el análisis de la participación en protestas y la exposición a los medios, las rondas incluidas fueron de 2010 a 2016. En relación con el conocimiento político, las rondas consideradas fueron de 2006 a 2014, y respecto al uso de internet se usaron las rondas de 2008 a 2016.

Además, para evaluar el efecto de la tipología de movilización partidista en cada una de estas variables dependientes se modelaron seis logit con efectos aleatorios por país-año, respectivamente. La tipología de independientes fue la variable independiente de interés y se adicionaron variables de control como la ideología y factores socioeconómicos (ver el anexo).

En relación con la evaluación de la segunda hipótesis, la variable dependiente fue la decisión de voto, la cual incorpora cuatro categorías de respuesta: “Si esta semana fueran las próximas elecciones ¿qué haría usted?” (0) No votaría, (1) Iría a votar pero dejaría la boleta en blanco o la anularía, (2) Votaría por el candidato o partido del actual presidente, (3) Votaría por algún candidato o partido diferente al del actual gobierno.10 Al igual que con la primera hipótesis, la variable independiente de interés fue la tipología de electores junto con el indicador de la evaluación del desempeño del gobierno.

Para esta última variable se utilizaron las siguientes preguntas en cada modelo, respectivamente: 1. “¿Considera usted que la situación económica del país es mejor, igual o peor que hace doce meses?”; 2. “¿Hasta qué punto diría que el gobierno actual está manejando bien la economía?”; 3. “¿Hasta qué punto diría que el gobierno actual combate la corrupción en el gobierno actual?”; 4. “¿Hasta qué punto diría que el gobierno actual mejora la seguridad ciudadana?”. En el caso de la primera pregunta se consideran las rondas de 2008 a 2016 del Barómetro de las Américas. En las preguntas 2, 3 y 4 se consideran las rondas de 2010 a 2016 del Barómetro de las Américas. Además de las variables de interés se incluyen los controles señalados en la literatura. Los estadísticos descriptivos y la operacionalización de todas las variables pueden consultarse al final del documento, al igual que los resultados de los modelos.

Finalmente, la estrategia metodológica que se siguió para evaluar el efecto del desempeño del gobierno en conjunto con la tipología de electores consistió en la modelación empírica de ocho ecuaciones de regresión logística multinomial multinivel con efectos aleatorios, país-año, dado que la variable dependiente (decisión de voto) es categórica y, al igual que la evaluación retrospectiva, son variables cambiantes en cada levantamiento de la encuesta. Los primeros cuatro modelos incluyen variables asociadas al desempeño del gobierno. Los otros cuatro incorporan un término de interacción entre la tipología de electores y el indicador de evaluación del desempeño del gobierno respectivo.

Análisis empírico

Primero se considera el análisis de las características, actitudes y comportamiento del votante independiente y, posteriormente, se analiza su decisión de voto.

Características, actitudes y comportamiento de los independientes

Los apolíticos son el grupo mayoritario en América Latina con 50.8 por ciento. Los apartidistas comparten la misma proporción que los partidistas rituales con 16.8 por ciento. En cuarto lugar se sitúan los partidarios cognitivos con 15.6 por ciento (Figura 2).11

Figura 2 

Distribución de perfiles según independencia partidista y movilidad cognitiva en América Latina (porcentaje).

Fuente: Elaboración propia con datos del Barómetro de las Américas 2006–2016.

La Figura 3 muestra la probabilidad predicha de distintas actitudes y comportamientos de involucramiento político según los distintos perfiles de independientes (Cuadro A2 en el anexo).

Figura 3 

Probabilidad predicha. Actitudes y comportamiento de los independientes en América Latina.

Fuente: Elaboración propia con datos del Barómetro de las Américas. Cálculos realizados a partir de los resultados de los modelos del Cuadro A2.

** 0.05 de significancia estadística. Los asteriscos indican que el perfil se distingue estadísticamente de los apolíticos.

En todos los casos, salvo en la confianza en el ejecutivo, los resultados de involucramiento político en el grupo de independientes son distintos. Los apartidistas, en comparación con los apolíticos, tienen un mayor conocimiento político, más exposición a medios de comunicación, usan más internet y tienen una mayor participación tanto electoral como en protestas, lo cual resalta la heterogeneidad del grupo de no identificados con un partido político. De hecho, en varios casos, los apartidistas comparten actitudes y comportamientos con los individuos identificados con un partido político. Su conocimiento político es similar al de los partidistas cognitivos, así como el uso de internet y su exposición a medios. Por otra parte, su participación en protestas es similar al de los partidistas rituales.

Lo anterior es indicativo de que los apartidistas comparten más actitudes y comportamientos políticos con los identificados con un partido político que con los independientes apolíticos. Esta evidencia da soporte a la Hipótesis 1, la que supone que la presencia de alta movilidad cognitiva en los independientes incrementa su grado de involucramiento en la política.

La decisión de voto de los independientes

En relación con la decisión de voto de los independientes, los resultados calculados a partir de los modelos sin interacciones que consideran el indicador de evaluación de la situación de la economía nacional se observan en la Figura 4. Se aprecia el intervalo de confianza de la probabilidad de abstenerse y de votar por las opciones respectivas según los perfiles previstos. La línea en 0.5 en cada columna representa el punto de quiebre entre votar por alguna de las opciones disponibles.

Figura 4 

Probabilidad predicha de votar en América Latina.

Fuente: Elaboración propia con datos del Barómetro de las Américas 2008–2016. Cálculos realizados a partir de los resultados presentados en el modelo sin interacciones que considera la evaluación de la situación de la economía nacional (Cuadro A5).

Se aprecia que los apolíticos son más propensos a abstenerse y a anular el voto en contraste con los apartidistas. Además, estos últimos tienen mayor propensión a la participación, lo cual, confirma los resultados del apartado anterior. Resalta que, en el caso del voto por la oposición, la probabilidad de sufragio de los apartidistas es incluso mayor que la de los partidistas, no así en el caso del voto por el gobierno, lo cual concuerda con el resultado previo respecto a la baja confianza que los apartidistas depositan en el ejecutivo.

Ahora bien, el efecto de los indicadores de la evaluación del desempeño del gobierno se calculó a partir de los resultados de los modelos con interacciones (Cuadros A4, A5, A6, A7). En la Figura 5 se observan los efectos marginales (diferencia entre el mínimo y el máximo valor) de los indicadores de desempeño. Se calculó el efecto de pasar de una percepción negativa a una positiva, eligiendo el tipo de elector y manteniendo el resto de las variables en su valor medio. En la Figura 5 se aprecia un patrón consistente considerando los cuatro indicadores de evaluación del desempeño del gobierno: situación de la economía nacional, manejo de la economía, combate a la corrupción y mejora de la seguridad ciudadana.

Figura 5 

a–d Efectos marginales de indicadores de desempeño del gobierno en la decisión de voto de los independientes en América Latina.

Fuente: Elaboración propia con datos del Barómetro de las Américas. Todos los efectos marginales son significativos al 0.05 de confianza. Cálculos realizados a partir de los resultados de los modelos con interacciones de los Cuadros A4, A5, A6, A7.

En todos los casos cuando se pasa de una situación negativa a una positiva hay una diferencia sustantiva en el efecto de la evaluación retrospectiva al momento de decidir el voto entre apartidistas y apolíticos. Los apolíticos son los que ven reducida en mayor medida su probabilidad de abstención a diferencia de los apartidistas en cada escenario. Adicionalmente, en los apartidistas hay una ligera, pero mayor reducción, a diferencia de los apolíticos, a anular el voto.

En cuanto al voto por el gobierno, cuando se considera un buen manejo de la economía, el efecto positivo en los apartidistas supera al de los apolíticos en 15 por ciento; cuando se considera una mejor situación de la economía, el aumento es de 7 por ciento con respecto a los apolíticos; cuando el combate a la corrupción es satisfactorio el efecto en los apartidistas supera al de los apolíticos en 16 por ciento y; en el caso de la seguridad la diferencia entre ambos tipos de independientes es de 15 por ciento. Lo anterior confirma la Hipótesis 2, pues muestra que los apartidistas son más proclives que los apolíticos a utilizar la evaluación del desempeño como factor en su decisión de voto.

Lo mismo ocurre en el caso del voto por la oposición, en el primer escenario los apartidistas reducen su voto por esta opción en 20 por ciento más que los apolíticos; en el segundo escenario lo hacen en 12 por ciento; en el tercer escenario en 20 por ciento y; en el cuarto escenario en 19 por ciento. Esto confirma la hipótesis mencionada en el párrafo anterior y resalta las diferencias entre ambos grupos de independientes.

Adicionalmente, es de destacar que el efecto de la evaluación retrospectiva al momento de votar por parte de los apartidistas llega a ser muy parecido, e incluso superior en algunos casos, que la de los partidistas, en específico, de los partidistas rituales, lo cual muestra nuevamente cierta tendencia de este grupo de independientes a compartir comportamientos con los identificados con un partido político. Sin embargo, esto no ocurre en el caso del voto por la oposición, lo cual puede estar asociado con el hallazgo presentado en la Figura 4 respecto a que los apartidistas tienen una tendencia superior en comparación con todos los grupos a apoyar a la oposición.

Discusión

Contrario a lo que otros autores señalan en relación con un efecto similar del voto retrospectivo según distintos niveles de sofisticación política (Fiorina 1981; Gómez y Wilson 2001), los resultados muestran que esto no ocurre en el caso de los independientes en América Latina, incluso para los partidistas.

Las dos hipótesis evaluadas muestran sustento con la evidencia empírica. La movilidad cognitiva sí permite distinguir un comportamiento diferenciado al interior del grupo de independientes, a través del aumento de su involucramiento en la política y del uso de los factores de evaluación retrospectiva al momento de votar. Su efecto incluso logra igualar relativamente el impacto que tiene el partidismo en América Latina (Lupu 2015; Carlin y Love 2015).

Asimismo, es pertinente mencionar dos cuestiones. La primera es que los resultados deben mirarse a la luz de los niveles de participación del apolítico, pues a pesar de que son el grupo mayoritario, no evalúan retrospectivamente con la misma fuerza el trabajo de la administración en turno, lo cual, los mantiene al margen de las decisiones políticas que se toman en los países al momento de sancionar el trabajo de los representantes.

La segunda cuestión que no se problematiza en este artículo, pero que subyace en los resultados y que merece atención posterior, es que los partidistas sí evalúan retrospectivamente el trabajo del gobierno en turno. Estos resultados hablan quizá de que ante contextos con baja institucionalización partidista (Dalton y Weldon 2007) o con lealtades partidistas porosas (Greene 2011), los factores de corto plazo tienen un peso mayor en la decisión de voto por encima de la identificación con el partido, reforzando el planteamiento de Fiorina (1981), en relación a que el vínculo partidista es un producto de las actualizaciones que el elector realiza en función del beneficio percibido ante el desempeño del partido en el gobierno. Este asunto merece una mayor atención, lo cual rebasa los objetivos actuales de este artículo.

Finalmente, los resultados muestran la pertinencia de distinguir dos tipos de independientes en América Latina: apartidistas y apolíticos. Mientras que los apartidistas latinoamericanos están cerca del ideal señalado por Campbell y sus colegas (1960, 143), al referirse a los independientes como ciudadanos “atentos a la política, preocupados por el curso del gobierno, que sopesan las características de los rivales en campaña y realizan un juicio que no está sesgado por el prejuicio partidista”, los apolíticos, grupo mayoritario del electorado en América Latina, no se encuentran en sintonía con ese planteamiento, principalmente porque no utilizan el mecanismo retrospectivo en la misma magnitud, así como por su limitada probabilidad de asistencia a las urnas.

Additional Files

The additional files for this article can be found as follows:

Supplementary Material

Archivos adicionales: Modelación formal y réplica de análisis estadístico. DOI: https://doi.org/10.25222/larr.457.s1

Supplementary Material

Archivos adicionales: Base de datos y do file. DOI: https://doi.org/10.25222/larr.457.s2

Notas

1Se utilizan los términos “no identificado con un partido político”, “independiente”, “no simpatizante” o “sin identificación partidista” como sinónimos, en referencia a los individuos que declaran no estar identificados con algún partido político. 

2El Latinobarómetro pregunta en sus encuestas de 1995, 1996, 1997 y 2003: “Respecto a los partidos políticos, ¿cómo se siente usted? Muy próximo/Bastante próximo/Simplemente simpatizante/No está próximo a ningún partido político”. Posteriormente la pregunta fue modificada e incorporada hasta 2010: “¿Hay algún partido político hacia el cual se sienta usted más cercano que hacia el resto de los partidos?”. 

3“¿En este momento simpatiza con algún partido político?” Los que responden no a la pregunta son clasificados como votantes independientes o sin identificación partidista. 

4Para una discusión respecto a las distintas maneras de preguntar sobre la identificación partidista en otras partes del mundo véase Johnston (2006). 

5En Estados Unidos el porcentaje de independientes es de 35.2 por ciento (LAPOP 2016), mientras que en Europa la media de independencia se halla en 54.9 por ciento (Dalton 2013). 

6Se entiende por desalineamiento partidista que “la lealtad de los ciudadanos a su partido político preferido se erosiona y no es remplazada por otra lealtad con otro competidor. El desalineamiento partidista es frecuentemente señalado por el declinamiento de los niveles de identificación de los votantes con los partidos, lo cual es el preludio al declinamiento electoral. Este último es marcado por la volatilidad en los patrones de voto y el incremento en los niveles de abstención” (Hagopian 1998, 114). Este fenómeno puede estar precedido por una baja institucionalización de los sistemas de partidos y de los partidos políticos (Mainwaring y Torcal 2005; Dalton y Weldon 2007; Mainwaring y Zoco 2007), por una falta de incorporación de los intereses de la sociedad (Morgan 2007), o por un proceso de debilitamiento de las marcas partidistas que, en combinación con un pobre desempeño, han causado el colapso de partidos políticos en Latinoamérica (Lupu 2016). 

7Las investigaciones sobre voto retrospectivo han puesto énfasis fundamentalmente en la economía (Fiorina 1978; Lewis-Beck y Paldam 2000; Lewis-Beck y Stegmaier 2000 y 2007; Gomez y Wilson 2006), sin embargo, la evaluación del desempeño atraviesa diferentes aspectos como la política, el combate al crimen o la protección al medio ambiente (Tufte 1978; Dalton 2004; Salazar 2016). 

8La educación y los factores motivacionales —como el interés en la política— tienen un efecto positivo en el conocimiento político, pues profundizan el entendimiento de los electores sobre las complejidades políticas (Milner 2002; Holmberg 2003). Los electores con mayor conocimiento político participan más en el ámbito político-electoral, están más informados y atentos a los resultados de las políticas implementadas por el gobierno al momento de su decisión de voto (Luskin 1990). 

9Los dieciocho países incluidos son México, Colombia, Ecuador, Perú, Uruguay, Brasil, Argentina, Bolivia, Venezuela, Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Panamá, República Dominicana, Chile y Paraguay. De la ronda de 2016 se incluyen a: México, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Colombia, Ecuador, Paraguay, Venezuela y República Dominicana. 

10La distribución de la variable es la siguiente: el 17.6 por ciento se abstiene, el 14.0 por ciento vota nulo, el 33.7 por ciento vota por el gobierno y el 34.7 por ciento sufraga por la oposición. 

11En Estados Unidos hay 18 por ciento de apolíticos, 19 por ciento de apartidistas, 24 por ciento de partidarios rituales y 39 por ciento de partidarios cognitivos (Dalton 2013). En Alemania los dos grupos con mayor porcentaje son los partidarios cognitivos (36.2) y los apolíticos (25.7) (Dalton 2012). En ambos casos, los partidarios cognitivos son el grupo más numeroso. 

Anexo 

Cuadro A1

Estadísticos descriptivos de variables del modelo del Cuadro A2. Actitudes y comportamiento de independientes.

Variable Año Observaciones Mean Desviación estándar Mínimo Máximo

Índice cognitivo-partidista 2006–2016 150633 0.99 1.15 0 3
Confianza en el ejecutivo 2006–2016 137109 0.461 0.498 0 1
Ideología 2006–2016 150286 2.69 1.519 0 5
Participación en protestas 2010–2016 104595 0.083 0.276 0 1
Participación electoral 2006–2016 158801 0.759 0.427 0 1
Conocimiento 2006–2014 106213 0.805 0.396 0 1
Uso de la Internet 2008–2016 133756 0.190 0.392 0 1
Exposición a medios 2010–2016 104513 0.625 0.484 0 1
Edad 2006–2016 162978 2.861 1.560 1 6
Riqueza 2006–2016 159935 1.956 1.419 0 4
Género 2006–2016 163387 0.513 0.499 0 1
Urbano 2006–2016 163388 0.698 0.459 0 1
Meses de distancia 2006–2016 163 388 27.166 16.871 0 61

Cuadro A2

Regresión logística multinivel con efectos aleatorios. Actitudes y comportamiento de independientes.

Variable Ha participado en protestas Participación electoral Alta confianza en el ejecutivo Alto conocimiento político Alta exposición a los medios Alto uso de internet

[1] Apartidista 0.699***
[0.034]      
0.504***
[0.020]      
0.169***
[0.018]      
0.449***
[0.027]      
0.411***
[0.020]      
0.724***
[0.023]      
[2] Ritual 0.587***
[0.038]      
0.810***
[0.021]      
0.604***
[0.018]      
0.142***
[0.026]      
0.231***
[0.020]      
–0.176***
[0.032]      
[3] Cognitivo 1.355***
[0.032]      
1.112***
[0.023]      
0.789***
[0.018]      
0.629***
[0.028]      
0.674***
[0.022]      
0.710***
[0.025]      
Ideología –0.033***
[0.008]      
0.047***
[0.005]      
0.027***
[0.004]      
0.012*    
[0.006]      
0.049***
[0.005]      
–0.003***
[0.006]      
Edad –0.069***
[0.008]      
0.496***
[0.005]      
0.069***
[0.004]      
–0.019***
[0.006]      
0.177***
[0.005]      
–0.569***
[0.007]      
Género –0.223***
[0.024]      
0.086***
[0.014]      
0.028**  
[0.012]      
–0.330***
[0.018]      
–0.143***
[0.014]      
–0.165***
[0.018]      
Urbano 0.156***
[0.028]      
–0.014      
[0.016]      
–0.345***
[0.014]      
0.467***
[0.021]      
0.428***
[0.016]      
1.471***
[0.026]      
Riqueza 0.027**  
[0.009]      
0.064***
[0.005]      
–0.095***
[0.005]      
0.251***
[0.007]      
0.163***
[0.005]      
0.789***
[0.008]      
Meses de distancia –0.0002      
[0.004]      
0.015***
[0.004]      
0.008*    
[0.005]      
–0.002      
[0.005]      
0.002      
[0.003]      
–0.008      
[0.007]      
Constante –2.836***
[0.120]      
–1.121***
[0.118]      
–0.437***
[0.143]      
0.563***
[0.159]      
–1.038***
[0.096]      
–3.987***
[0.224]      
Observaciones 96 329       134 821       120 152       91 998       96 269       120,556      
Grupos país-año 64       93       82       84       64       82      
Random-effects parameters: país-año 0.463**  
[0.043]      
0.581**  
[0.043]      
0.677**  
[0.053]      
0.727**  
[0.057]      
0.390**  
[0.035]      
1.057**  
[0.084]      
LR test vs. logistic regression 1397.95*** 6025.60*** 10475.58*** 6051.62*** 2579.39*** 12505.57***

Nota: Error estándar entre corchetes.

Fuente: Elaboración propia con datos del Barómetro de las Américas LAPOP.

*** p < 0.001. ** p < 0.05. * p < 0.1.

Cuadro A3

Estadísticos descriptivos de las variables de los modelos de los cuadros A4–A7. Decisión electoral del votante independiente en América Latina 2010–2016.

Variable Observaciones Mean Desviación estándar Mínimo Máximo

Independencia partidista 153475 0.66 0.47 0 1
Interés en la política 162080 1.06 0.99 0 3
Decisión de voto 110718 1.86 1.08 0 3
Educación 161256 1.83 0.78 0 3
Movilidad cognitiva 160035 2.89 1.34 0 6
Corrupción 144410 2.57 1.88 0 6
Seguridad 142923 2.69 1.81 0 6
Manejo de la economía 86855 2.81 1.81 0 6
Situación de la economía 160488 0.752 0.727 0 2
Ideología 150286 2.69 1.519 0 5
Empadronado 160061 0.92 0.27 0 1
Edad 162978 2.86 1.56 1 6
Género 163387 0.51 0.49 0 1
Urbano 163388 0.69 0.46 0 1
Voto voluntario 163388 0.57 0.49 0 1
Primera/segunda vuelta 163388 0.73 0.44 0 1
Nivel de democracia 163388 7.69 2.04 –3 10
PIB 163388 25.06 1.51 22.80 28.52
Meses de distancia 163388 27.16 16.87 0 61

Cuadro A4

Determinantes de la decisión electoral del votante independiente en América Latina 2010–2016. Regresión logística multinomial multinivel con efectos aleatorios (Manejo de la economía).

Abstención vs. Voto nulo Gobierno Oposición Voto nulo con interacciones Gobierno con interacciones Oposición con interacciones

[1] Apartidista 0.386***
[0.045]      
0.824***
[0.039]      
0.901***
[0.036]      
0.588***
[0.077]      
0.612***
[0.078]      
1.063***
[0.062]      
[2] Ritual 0.226***
[0.060]      
2.126***
[0.042]      
1.499***
[0.042]      
0.358***
[0.103]      
2.182***
[0.075]      
1.723***
[0.068]      
[3] Cognitivo 0.378***
[0.079]      
2.908***
[0.055]      
2.228***
[0.055]      
0.395**  
[0.136]      
2.430***
[0.099]      
2.465***
[0.091]      
Manejo de la economía 0.021***
[0.009]      
0.449***
[0.008]      
–0.061***
[0.008]      
0.043***
[0.012]      
0.408***
[0.011]      
–0.013***
[0.009]      
[1] × Manejo de la economía –0.086***
[0.026]      
0.053**  
[0.024]      
–0.073***
[0.021]      
[2] × Manejo de la economía –0.058*    
[0.033]      
–0.035      
[0.023]      
–0.098***
[0.023]      
[3] × Manejo de la economía –0.009      
[0.044]      
0.132***
[0.031]      
–0.109***
[0.030]      
Ideología 0.047***
[0.011]      
0.016*    
[0.009]      
–0.149***
[0.008]      
0.046***
[0.011]      
0.018**  
[0.008]      
0.146***
[0.008]      
Edad –0.083***
[0.011]      
0.012      
[0.009]      
0.018**  
[0.009]      
–0.083***
[0.011]      
0.013      
[0.009]      
0.019**  
[0.009]      
Género [hombre]       0.007      
[0.032]      
0.069**  
[0.027]      
–0.055**  
[0.025]      
0.007      
[0.032]      
0.069**  
[0.027]      
–0.056**  
[0.025]      
Urbano 0.011      
[0.038]      
–0.222***
[0.030]      
–0.088**  
[0.029]      
0.013      
[0.038]      
–0.224***
[0.030]      
–0.084**  
[0.029]      
Riqueza 0.010      
[0.012]      
–0.059***
[0.010]      
0.046***
[0.009]      
0.010      
[0.012]      
–0.059***
[0.009]      
0.047***
[0.009]      
Empadronado 1.176***
[0.055]      
1.498***
[0.047]      
1.484***
[0.044]      
1.174***
[0.055]      
1.498***
[0.047]      
1.482***
[0.044]      
Voto voluntario –1.584***
[0.156]      
–0.909***
[0.155]      
–0.843***
[0.155]      
–1.584***
[0.156]      
–0.908***
[0.155]      
–0.846***
[0.155]      
Votación [dos vueltas y umbral/una vuelta]       0.571***
[0.178]      
0.725***
[0.176]      
0.405**  
[0.176]      
0.571***
[0.178]      
0.727***
[0.176]      
0.405**  
[0.176]      
Nivel de democracia –0.014      
[0.032]      
–0.082**  
[0.031]      
–0.011      
[0.031]      
–0.014      
[0.032]      
–0.083**  
[0.031]      
–0.010      
[0.031]      
LnPIB 0.094*    
[0.051]      
0.142**  
[0.051]      
0.109**  
[0.051]      
0.093*    
[0.051]      
0.143**  
[0.051]      
0.108**  
[0.051]      
Meses de distancia –0.005      
[0.004]      
0.006      
[0.004]      
–0.002      
[0.004]      
–0.005      
[0.004]      
0.006      
[0.004]      
–0.002      
[0.004]      
Constante –3.153**  
[1.415]      
–5.516***
[1.408]      
–3.781**  
[1.405]      
–3.188**  
[1.417]      
–5.393***
[1.409]      
–3.867**  
[1.406]      
Observaciones 65 408       65 408      
Random effect: país-año 0.260**  
[0.053]      
0.260**  
[0.053]      

Nota: Error estándar entre corchetes.

Fuente: Elaborado a partir de la base del Barómetro de las Américas LAPOP 2010–2016.

*** p < 0.001. ** p < 0.05. * p <0.1.

Cuadro A5

Determinantes de la decisión electoral del votante independiente en América Latina 2008–2016. Regresión logística multinomial multinivel con efectos aleatorios. (Situación de la economía).

Abstención vs. Voto nulo Gobierno Oposición Voto nulo con Interacciones Gobierno con interacciones Oposición con interacciones

[1] Apartidista 0.411***
[0.036]      
0.797***
[0.032]      
0.936***
[0.029]      
0.459***
[0.049]      
0.775***
[0.048]      
1.014***
[0.041]      
[2] Ritual 0.266***
[0.049]      
2.263***
[0.035]      
1.672***
[0.035]      
0.276***
[0.066]      
2.349***
[0.048]      
1.827***
[0.046]      
[3] Cognitivo 0.452***
[0.063]      
3.058***
[0.046]      
2.382***
[0.046]      
0.627**  
[0.087]      
2.991***
[0.066]      
2.610***
[0.063]      
Situación de la economía –0.065**  
[0.019]      
0.681***
[0.016]      
–0.209***
[0.016]      
–0.036      
[0.023]      
0.654***
[0.021]      
–0.096***
[0.020]      
[1] × Situación de la economía –0.072      
[0.050]      
0.007      
[0.044]      
–0.132**  
[0.042]      
[2] × Situación de la economía –0.032      
[0.065]      
–0.148***
[0.046]      
–0.259***
[0.048]      
[3] × Situación de la economía –0.254**  
[0.087]      
0.019      
[0.062]      
–0.374***
[0.063]      
Ideología 0.049***
[0.009]      
0.059***
[0.007]      
0.145***
[0.007]      
0.049***
[0.009]      
0.060***
[0.007]      
0.144***
[0.007]      
Edad –0.054***
[0.009]      
0.047***
[0.007]      
0.010      
[0.007]      
–0.054***
[0.009]      
0.046***
[0.007]      
0.011      
[0.007]      
Género [hombre]       –0.015      
[0.026]      
0.090***
[0.021]      
–0.081***
[0.021]      
–0.015      
[0.026]      
0.089***
[0.021]      
–0.081***
[0.021]      
Urbano 0.063**  
[0.029]      
–0.284***
[0.024]      
–0.041*    
[0.023]      
0.063**  
[0.029]      
–0.283***
[0.024]      
–0.040*    
[0.023]      
Riqueza 0.014      
[0.009]      
–0.071***
[0.008]      
0.064***
[0.008]      
0.014      
[0.009]      
–0.071***
[0.008]      
0.065***
[0.007]      
Empadronado 1.098***
[0.043]      
1.404***
[0.038]      
1.431***
[0.036]      
1.099***
[0.043]      
1.401***
[0.038]      
1.433***
[0.036]      
Voto voluntario –1.663***
[0.136]      
–0.835***
[0.135]      
–0.912***
[0.135]      
–1.662***
[0.136]      
–0.835***
[0.135]      
–0.910***
[0.135]      
Votación [Dos vueltas y umbral/una vuelta]       0.189      
[0.148]      
0.696***
[0.147]      
0.188      
[0.147]      
0.189      
[0.148]      
0.696***
[0.148]      
0.188      
[0.147]      
Nivel de democracia –0.006      
[0.030]      
–0.100***
[0.030]      
–0.001      
[0.030]      
–0.006      
[0.030]      
–0.101***
[0.030]      
–0.0002      
[0.030]      
LnPIB 0.092**  
[0.043]      
0.114**  
[0.043]      
0.123**  
[0.042]      
0.091**  
[0.043]      
0.115**  
[0.043]      
0.122**  
[0.043]      
Meses de distancia –0.010**  
[0.004]      
0.006      
[0.004]      
–0.002      
[0.004]      
–0.010**  
[0.004]      
0.006      
[0.004]      
–0.002      
[0.004]      
Constante –2.573***
[1.179]      
–4.036***
[1.174]      
–4.106***
[1.173]      
–2.578**  
[1.182]      
–4.013***
[1.177]      
–4.149***
[1.176]      
Observaciones 97 480       97 480      
Random effect: país-año 0.299***
[0.049]      
0.301***
[0.049]      

Nota: Error estándar entre corchetes.

Fuente: Elaborado a partir de la base del Barómetro de las Américas LAPOP 2008–2016.

*** p < 0.001. ** p < 0.05. * p <0.1.

Cuadro A6

Determinantes de la decisión electoral del votante independiente en América Latina 2010–2016. Regresión logística multinomial multinivel con efectos aleatorios. (Combate a la corrupción).

Abstención vs. Voto nulo Gobierno Oposición Voto nulo con interacciones Gobierno con interacciones Oposición con interacciones

[1] Apartidista 0.356***
[0.039]      
0.779***
[0.034]      
0.871***
[0.032]      
0.423***
[0.063]      
0.526***
[0.061]      
0.998***
[0.051]      
[2] Ritual 0.247***
[0.054]      
2.262***
[0.037]      
1.680***
[0.037]      
0.302***
[0.087]      
2.220***
[0.062]      
1.864***
[0.057]      
[3] Cognitivo 0.384***
[0.069]      
3.007***
[0.049]      
2.348***
[0.049]      
0.434***
[0.113]      
2.569***
[0.081]      
2.669***
[0.076]      
Combate a la corrupción 0.030***
[0.008]      
0.383***
[0.007]      
–0.062***
[0.007]      
0.039***
[0.009]      
0.331***
[0.009]      
–0.008      
[0.008]      
[1] × Combate a la corrupción –0.030      
[0.022]      
0.077***
[0.019]      
–0.063***
[0.018]      
[2] × Combate a la corrupción –0.026      
[0.029]      
0.0001      
[0.019]      
–0.086***
[0.019]      
[3] × Combate a la corrupción –0.024      
[0.038]      
0.123***
[0.026]      
–0.162***
[0.026]      
Ideología 0.039***
[0.009]      
0.033***
[0.008]      
0.140***
[0.008]      
0.039***
[0.010]      
0.035***
[0.008]      
0.138***
[0.008]      
Edad –0.072***
[0.009]      
0.014*    
[0.008]      
0.009      
[0.007]      
–0.072***
[0.010]      
0.014*    
[0.008]      
0.009      
[0.008]      
Género [hombre]       –0.009      
[0.028]      
0.032      
[0.023]      
–0.044**  
[0.022]      
–0.009      
[0.028]      
0.031      
[0.023]      
–0.043*    
[0.022]      
Urbano 0.056*    
[0.033]      
–0.215***
[0.026]      
–0.076**  
[0.025]      
0.057*    
[0.033]      
–0.219***
[0.026]      
–0.069**  
[0.025]      
Riqueza 0.025**  
[0.010]      
–0.037***
[0.008]      
0.050***
[0.008]      
0.025**  
[0.010]      
–0.038***
[0.008]      
0.052***
[0.008]      
Empadronado 1.129***
[0.047]      
1.493***
[0.040]      
1.456***
[0.039]      
1.129***
[0.047]      
1.491***
[0.040]      
1.457***
[0.039]      
Voto voluntario –1.690***
[0.142]      
–0.966***
[0.141]      
–0.859***
[0.141]      
–1.691***
[0.142]      
–0.962***
[0.141]      
–0.864***
[0.141]      
Votación [dos vueltas y umbral/una vuelta]       0.399**  
[0.161]      
0.602***
[0.159]      
0.193      
[0.159]      
0.399**  
[0.161]      
0.603***
[0.159]      
0.192      
[0.158]      
Nivel de democracia 0.002      
[0.031]      
–0.073**  
[0.031]      
0.006**  
[0.031]      
0.002**  
[0.031]      
–0.074**  
[0.031]      
0.007      
[0.031]      
LnPIB 0.087*    
[0.045]      
0.147***
[0.044]      
0.103**  
[0.044]      
0.086*    
[0.045]      
0.148***
[0.044]      
0.102**  
[0.044]      
Meses de distancia –0.005      
[0.004]      
0.004      
[0.004]      
0.0001      
[0.004]      
–0.004      
[0.004]      
0.004      
[0.004]      
0.0002      
[0.004]      
Constante –3.028**  
[1.225]      
–5.389***
[1.218]      
–3.696**  
[1.216]      
–3.033**  
[1.225]      
–5.226***
[1.217]      
–3.796**  
[1.215]      
Observaciones 86 165       86 165      
Random effect: país-año 0.292***
[0.051]      
0.292***
[0.051]      

Nota: Error estándar entre corchetes.

Fuente: Elaborado a partir de la base del Barómetro de las Américas LAPOP 2008–2016.

*** p < 0.001. ** p < 0.05. * p <0.1.

Cuadro A7

Determinantes de la decisión electoral del votante independiente en América Latina 2010–2016. Regresión logística multinomial multinivel con efectos aleatorios. (Mejora la seguridad).

Abstención vs. Voto nulo Gobierno Oposición Voto nulo con Interacciones Gobierno con interacciones Oposición con interacciones

[1] Apartidista 0.349***
[0.039]      
0.783***
[0.034]      
0.880***
[0.032]      
0.385***
[0.066]      
0.518***
[0.065]      
0.980***
[0.054]      
[2] Ritual 0.191***
[0.054]      
2.256***
[0.037]      
1.670***
[0.037]      
0.234**  
[0.093]      
2.255***
[0.066]      
1.876***
[0.062]      
[3] Cognitivo 0.317***
[0.071]      
3.032***
[0.049]      
2.351***
[0.049]      
0.284**  
[0.124]      
2.616***
[0.088]      
2.684***
[0.083]      
Mejora la seguridad 0.032***
[0.008]      
0.383***
[0.007]      
–0.049******
[0.007]      
0.036***
[0.010]      
0.335***
[0.009]      
–0.002      
[0.008]      
[1] × Mejora la Seguridad –0.016      
[0.023]      
0.081***
[0.019]      
–0.045**  
[0.018]      
[2] × Mejora la Seguridad –0.018      
[0.029]      
–0.011      
[0.019]      
–0.087***
[0.019]      
[3] × Mejora la Seguridad 0.010      
[0.040]      
0.115***
[0.027]      
–0.152***
[0.027]      
Ideología 0.039***
[0.009]      
0.030***
[0.008]      
0.144***
[0.008]      
0.039***
[0.010]      
0.032***
[0.008]      
0.143***
[0.008]      
Edad –0.068***
[0.009]      
0.018**  
[0.008]      
0.009      
[0.007]      
–0.068***
[0.009]      
0.019**  
[0.008]      
0.009      
[0.007]      
Género [hombre]       –0.004      
[0.028]      
0.033      
[0.023]      
–0.044**  
[0.022]      
–0.004      
[0.028]      
0.033      
[0.023]      
–0.044**
[0.022]      
Urbano 0.047      
[0.033]      
–0.199***
[0.026]      
–0.083***
[0.025]      
0.047      
[0.033]      
–0.202***
[0.026]      
–0.079**  
[0.025]      
Riqueza 0.029**  
[0.010]      
–0.029***
[0.008]      
0.054***
[0.008]      
0.029**  
[0.010]      
–0.030***
[0.008]      
0.055***
[0.008]      
Empadronado 1.157***
[0.047]      
1.500***
[0.040]      
1.480***
[0.039]      
1.156***
[0.047]      
1.501***
[0.040]      
1.481***
[0.039]      
Voto voluntario –1.675***
[0.139]      
–1.095***
[0.139]      
–0.791***
[0.139]      
–1.675***
[0.139]      
–1.096***
[0.139]      
–0.791***
[0.139]      
Votación [dos vueltas y umbral/una vuelta]       0.402**  
[0.159]      
0.584***
[0.157]      
0.239      
[0.157]      
0.402**  
[0.159]      
0.585***
[0.157]      
0.241      
[0.157]      
Nivel de democracia 0.014      
[0.031]      
–0.087**  
[0.031]      
–0.003      
[0.031]      
0.014      
[0.031]      
–0.088**  
[0.031]      
–0.003      
[0.031]      
LnPIB 0.087*    
[0.045]      
0.125**  
[0.044]      
0.091**  
[0.044]      
0.086*    
[0.045]      
0.126**  
[0.044]      
0.091**  
[0.044]      
Meses de distancia –0.005      
[0.004]      
0.005      
[0.004]      
–0.002      
[0.004]      
–0.004      
[0.004]      
0.005      
[0.004]      
–0.002      
[0.004]      
Constante –3.161**  
[1.228]      
–4.785***
[1.221]      
–3.386***
[1.219]      
–3.161**  
[1.228]      
–4.632***
[1.221]      
–3.492**  
[1.219]      
Observaciones 86 892       86 892      
Random effect: país-año 0.284***
[0.049]      
0.284***
[0.049]      

Nota: Error estándar entre corchetes.

Fuente: Elaborado a partir de la base del Barómetro de las Américas LAPOP 2008–2016.

*** p < 0.001. ** p < 0.05. * p <0.1.

Cuadro A8

Operacionalización de las variables.

Variable Operacionalización

Independencia partidista VB10 ¿En este momento simpatiza con algún partido político? Los que respondieron No a la pregunta fueron clasificados como votantes independientes o sin identificación partidista.
Movilidad cognitiva La movilidad cognitiva es un índice que se construye a partir de la adición de dos variables: interés en la política y escolaridad. El índice fue construido con las siguientes preguntas de LAPOP 2008–2016: POL1 ¿Qué tanto interés tiene usted en la política: mucho, algo, poco o nada? Y ED ¿Cuál fue el último año de educación que usted completó o aprobó?
Confianza en el ejecutivo B21A ¿Hasta qué punto tiene confianza usted en el presidente?
Ideología L1 Se recodificó la escala de 1 a 10. Se organizaron seis grupos: No ubicados, Izquierda, Centro-Izquierda, Centro, Centro-Derecha, Derecha.
Conocimiento El índice de conocimiento político se construyó a partir de la adición de dos preguntas: GI1 ¿Cómo se llama el actual presidente de los Estados Unidos? Y GI4 ¿Cuánto dura el periodo presidencial?
Información GI0 ¿Con qué frecuencia sigue las noticias, ya sea en la televisión, la radio, los periódicos o el internet? Diariamente, Algunas veces a la semana, Algunas veces al mes, Rara vez, Nunca.
Uso de internet WWW1 Hablando de otras cosas, ¿qué tan frecuentemente usa usted el internet?
Participación electoral VB2 ¿Votó en las últimas elecciones presidenciales de (año última elección)?
Participación en protestas PROT3 ¿En los últimos doce meses ha participado en una manifestación o protesta pública?
Riqueza Se utilizó el índice de riqueza de LAPOP que divide en cinco quintiles de riqueza.
Empadronado VB1 ¿Está empadronado para votar? ¿Tiene cédula de identidad o documento único de identidad?
Edad Pregunta utilizada Q2 Edad.
Género Q1 Género determinado por el encuestador según sea hombre o mujer a quien se entrevista.
Urbano UR El Barómetro de las Américas utiliza el censo nacional de cada país para determinar si la zona es urbana o rural.
Situación de la economía SOCT2 ¿Considera usted que la situación económica actual del país es mejor, igual o peor que hace doce meses?
Manejo de la economía N15 ¿Hasta qué punto diría que el gobierno actual mejora la economía?
Combate a la corrupción N9 ¿Hasta qué punto diría que el gobierno actual combate la corrupción en el gobierno?
Manejo de la seguridad N11 ¿Hasta qué punto diría que el gobierno actual mejora la seguridad ciudadana?
Voto voluntario Esta variable determina si en el país existen leyes de voto obligatorio o voluntario. Se codifica como 0 cuando el país tiene reglas de voto obligatorio y como 1 cuando el voto es voluntario. Los datos fueron recolectados de http://aceproject.org/epicen/CDTable?question=LF004&view=country&set_language=en y de www.idea.int/vt/
Primera/segunda vuelta Se codifica como 0 los países con una sola vuelta electoral, mientras que con 1 los países con un umbral determinado y segunda vuelta electoral.
Nivel de democracia Escala sobre nivel de democracia-autocracia para cada año y país respectivo. Disponible en http://www.systemicpeace.org/inscrdata.html
Producto interno bruto El PIB se retomó de los datos del Banco Mundial para cada país en el año correspondiente. Posteriormente se hizo una transformación logarítmica para normalizar los datos. Fuente: http://datos.bancomundial.org/indicador/NY.GDP.MKTP.CD.
Meses de distancia Se contabilizaron los meses transcurridos entre la fecha de la encuesta y la elección presidencial.

Agradecimientos

Agradezco los comentarios a versiones previas de este documento de la Dra. Elizabeth Zechmeister, Dra. Mollie Cohen, Dr. Noam Lupu y a todo el staff de estudiantes y miembros del Proyecto de Opinión Pública de América Latina de la Universidad de Vanderbilt, así como también los comentarios del Dr. Benjamín Temkin, Dr. Rodrigo Salazar, Dr. Diego Reynoso, Dr. Javier Aparicio, de los dictaminadores anónimos de LARR, así como del Editor de la revista. El resultado final es responsabilidad del autor. Asimismo, agradezco al Proyecto de Opinión Pública de América Latina (LAPOP) y a sus principales donantes (la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, el Banco Interamericano de Desarrollo y a la Vanderbilt University) por poner a disposición los datos. Esta Investigación es Apoyada por CONACYT.

Sobre el autor

Isaac Cisneros es profesor-investigador en El Colegio de México, fue investigador postdoctoral en el Proyecto de Opinión Pública de América Latina (LAPOP) en el Departamento de Ciencia Política de la Universidad de Vanderbilt. Hizo el doctorado en investigación en ciencias sociales con mención en ciencia política en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales sede México. Es miembro del Sistema Nacional de Investigadores en México.

Referencias

  1. Aldrich, John. 1995. Why Parties? The Origin and Transformation of Political Parties in America. Chicago: University of Chicago Press. DOI: https://doi.org/10.7208/chicago/9780226012773.001.0001 

  2. Berglund, Frode, Hermann Schmitt, Sören Holmberg y Jacques Thomassen. 2005. “Party Identification and Party Choice”. En The European Voter: A Comparative Study of Modern Democracies, 106–124. Nueva York: Oxford University Press. DOI: https://doi.org/10.1093/0199273219.003.0005 

  3. Campbell, Angus, Philip E. Converse, Warren E. Miller y Donald E. Stokes. 1960. The American Voter. Nueva York: John Wiley & Sons. 

  4. Carlin, Ryan E., y Gregory J. Love. 2015. “Who Is the Latin American Voter?” En The Latin American Voter: Pursuing Representation and Accountability in Challenging Contexts, 31–60. Ann Arbor: University of Michigan Press. DOI: https://doi.org/10.3998/mpub.8402589 

  5. Dalton, Russell J. 1984. “Cognitive Mobilization and Partisan Dealignment in Advanced Industrial Democracies”. Journal of Politics 46 (1): 264–284. DOI: https://doi.org/10.2307/2130444 

  6. Dalton, Russell J. 2000. “The Decline of Party Identifications”. En Parties without Partisans. Political Change in Advanced Industrial Democracies, editado por Russell J. Dalton y Martin P. Wattenberg, 19–36. New York: Oxford University Press. DOI: https://doi.org/10.1093/0199253099.003.0002 

  7. Dalton, Russell J. 2004. Democratic Challenges, Democratic Choices: The Erosion of Political Support in Advanced Industrial Democracies. New York: Oxford University Press. DOI: https://doi.org/10.1093/acprof:oso/9780199268436.003.0008 

  8. Dalton, Russell. 2007. “Partisan Mobilization, Cognitive Mobilization and the Changing American Electorate”. Electoral Studies 26 (2): 247–286. DOI: https://doi.org/10.1016/j.electstud.2006.04.009 

  9. Dalton, Russell J. 2012. “Apartisans and the Changing German Electorate”. Electoral Studies 31 (1): 35–45. DOI: https://doi.org/10.1016/j.electstud.2011.06.005 

  10. Dalton, Russell J. 2013. The Apartisan American: Dealignment and Changing Electoral Politics. Thousand Oaks, CA: CQ Press. 

  11. Dalton, Russell J., Ian McAllister y Martin P. Wattenberg. 2000. “The Consequences of Partisan Dealignment”. En Parties without Partisans: Political Change in Advanced Industrial Democracies, editado por Russell J. Dalton y Martin P. Wattenberg, 37–63. New York: Oxford University Press. DOI: https://doi.org/10.1093/0199253099.003.0003 

  12. Dalton, Russell J., y Steven Weldon. 2007. “Partisanship and Party System Institutionalization”. Party Politics 13 (2): 179–196. DOI: https://doi.org/10.1177/1354068807073856 

  13. Estrada, Luis. 2006. “Determinantes y características de los independientes en México”. Política y Gobierno 13 (1): 149–173. 

  14. Fearon, James. 2002. “Control electoral y control de los políticos: La selección de buenos tipos frente a la sanción del mal gobierno”. Zona Abierta no. 100–101: 137–185. 

  15. Ferejohn, John. 1986. “Incumbent Performance and Electoral Control”. Public Choice 50 (1–3): 5–25. DOI: https://doi.org/10.1007/BF00124924 

  16. Fiorina, Morris. 1978. “Economic Retrospective Voting in American National Elections: A Micro-Analysis”. American Journal of Political Science 22 (2): 426–443. DOI: https://doi.org/10.2307/2110623 

  17. Fiorina, Morris. 1981. Retrospective Voting in American National Elections. New Haven, CT: Yale University Press. 

  18. Galston, William A. 2001. “Political Knowledge, Political Engagement, and Civic Education”. Annual Review of Political Science 4: 217–234. DOI: https://doi.org/10.1146/annurev.polisci.4.1.217 

  19. Gomez, Brad, y Matthew Wilson. 2001. “Political Sophistication and Economic Voting in the American Electorate: A Theory of Heterogeneous Attribution”. American Journal of Political Science 45 (4): 899–914. DOI: https://doi.org/10.2307/2669331 

  20. Gomez, Brad, y Matthew Wilson. 2006. “Cognitive Heterogeneity and Economic Voting: A Comparative Analysis of Four Democratic Electorates”. American Journal of Political Science 50 (1): 127–145. DOI: https://doi.org/10.1111/j.1540-5907.2006.00174.x 

  21. Green, Donald, Bradley Palmquist y Eric Schickler. 2004. Partisan Hearts and Minds: Political Parties and the Social Identities of Voters. New Haven, CT: Yale University Press. 

  22. Greene, Kenneth. 2011. “Campaign Persuasion and Nascent Partisanship in Mexico’s New Democracy”. American Journal of Political Science 55 (2): 398–416. DOI: https://doi.org/10.1111/j.1540-5907.2010.00497.x 

  23. Gunther, Richard, José Ramón Montero y Hans-Jürgen Puhle, eds. 2007. Democracy, Intermediation, and Voting on Four Continents. Oxford: Oxford University Press. DOI: https://doi.org/10.1093/acprof:oso/9780199202836.001.0001 

  24. Gunther, Richard, Marina Costa Lobo, Paolo Belucci y Marco Lisi. 2016b. “The Changing Determinants of the Vote”. En Voting in Old and New Democracies, editado por Richard Gunther, Paul A. Beck, Pedro Magalhães y Alejandro Moreno, 150–192. Nueva York: Routledge. DOI: https://doi.org/10.4324/9781315691558-5 

  25. Gunther, Richard, Paul Beck, Pedro Magalhães y Alejandro Moreno, eds. 2016a. Voting in Old and New Democracies. Nueva York: Routledge. DOI: https://doi.org/10.4324/9781315691558 

  26. Hagopian, Frances. 1998. “Democracy and Political Representation in Latin America in the 1990s: Pause, Reorganization, or Decline?” En Fault Lines of Democracy in Post-transition Latin America, 99–143. Miami: North-South Center Press. 

  27. Holmberg, Sören. 2003. “Are Political Parties Necessary?” Electoral Studies 22 (2): 287–299. DOI: https://doi.org/10.1016/S0261-3794(02)00016-1 

  28. Holmberg, Sören. 2007. “Partisanship Reconsidered”. En The Oxford Handbook of Political Behaviour, 557–560. Oxford: Oxford University Press. DOI: https://doi.org/10.1093/oxfordhb/9780199270125.003.0029 

  29. Inglehart, Ronald. 1970. “Cognitive Mobilization and European Identity”. Comparative Politics 3 (1): 45–70. DOI: https://doi.org/10.2307/421501 

  30. Johnston, Richard. 2006. “Party Identification: Unmoved Mover or Sum of Preferences?” Annual Review of Political Science 9: 329–351. DOI: https://doi.org/10.1146/annurev.polisci.9.062404.170523 

  31. Keith, Bruce, David Magleby, Candice Nelson, Mark Westlye, Elizabeth Orr y Raymond Wolfinger. 1992. The Myth of the Independent Voter. Berkeley: University of California Press. 

  32. Key, V. O., Jr. 1966. The Responsible Electorate. Rationality in Presidential Voting, 1936–1960. Cambridge, MA: Harvard University Press. 

  33. LAPOP. 2016. “The AmericasBarometer by the Latin American Public Opinion Project (LAPOP)”. http://www.lapopsurveys.org. 

  34. Lewis-Beck, Michael, y Martin Paldam. 2000. “Economic Voting: An Introduction”. Electoral Studies, no 19: 113–121. DOI: https://doi.org/10.1016/S0261-3794(99)00042-6 

  35. Lewis-Beck, Michael, y Mary Stegmaier. 2000. “Economic Determinants of Electoral Outcomes”. Annual Review of Political Science, no 3: 183–219. DOI: https://doi.org/10.1146/annurev.polisci.3.1.183 

  36. Lupu, Noam. 2015. “Partisanship in Latin America”. En The Latin American Voter: Pursuing Representation and Accountability in Challenging Contexts, 226–245. Ann Arbor: University of Michigan Press. 

  37. Lupu, Noam. 2016. Party Brands in Crisis: Partisanship, Brand Dilution, and the Breakdown of Political Parties in Latin America. Nueva York: Cambridge University Press. DOI: https://doi.org/10.1017/CBO9781139683562 

  38. Luskin, Robert. 1990. “Explaining Political Sophistication”. Political Behavior 12 (4): 331–361. DOI: https://doi.org/10.1007/BF00992793 

  39. Magleby, David, y Candice Nelson. 2012. “Independent Leaners as Policy Partisans: An Examination of Party Identification and Policy Views”. The Forum 10 (3): 1–22. DOI: https://doi.org/10.1515/1540-8884.1522 

  40. Magleby, David, Candice Nelson y Mark Westlye. 2011. “The Myth of the Independent Voter Revisited”. En Facing the Challenge Of Democracy: Explorations in the Analysis of Public Opinion and Political Participation, 238–263. Princeton, NJ: Princeton University Press. DOI: https://doi.org/10.1515/9781400840304-012 

  41. Mainwaring, Scott, y Edurne Zoco. 2007. “Secuencias políticas y estabilización de la competencia partidista: Volatilidad electoral en viejas y nuevas democracias.” América Latina Hoy 46 (agosto): 147–171. 

  42. Mainwaring, Scott, y Mariano Torcal. 2005. “La institucionalización de los sistemas de partidos y la teoría del sistema partidista después de la tercera ola democratizadora”. América Latina Hoy 41: 141–173. DOI: https://doi.org/10.14201/alh.2442 

  43. Manin, Bernard, Adam Przeworski y Susan C. Stokes. 2002. “Elecciones y representación”. Zona Abierta 100–101: 19–45. 

  44. Miller, Gary. 2005. “The Political Evolution of the Principal-Agent Models”. Annual Review of Political Science 8: 203–225. DOI: https://doi.org/10.1146/annurev.polisci.8.082103.104840 

  45. Miller, William, y Richard Niemi. 2002. “Voting Choice, Conditioning and Constraint”. En Comparing Democracies 2: New Challenges in the Study of Elections and Voting, 168–188. Londres: Sage. 

  46. Milner, Henry. 2002. Civic Literacy: How Informed Citizens Make Democracy Work. Hanover, VT: University Press of New England. 

  47. Moreno, Alejandro. 2003. El votante mexicano: Democracia, actitudes políticas y conducta electoral. México: Fondo de Cultura Económica. 

  48. Moreno, Alejandro. 2009. La decisión electoral: Votantes, partidos y democracia en México. México: Porrúa. 

  49. Morgan, Jana. 2007. “Partisanship during the Collapse of Venezuela’s Party System”. Latin American Research Review 42 (1): 78–98. DOI: https://doi.org/10.1353/lar.2007.0009 

  50. Popkin, Samuel. 1994. The Reasoning Voter: Communication and Persuasion in Presidential Campaigns. Chicago: University of Chicago Press. 

  51. Salazar, Rodrigo. 2016. “El impacto electoral de la evaluación del combate al narcotráfico en México”. En Poderes y democracias: La política subnacional en México, 321–343. México: FLACSO-México e IEDF. 

  52. Shively, Phillips. 1979. “The Development of Party Identification among Adults: Exploration of a Functional Model”. American Political Science Review 73 (4): 1039–1054. DOI: https://doi.org/10.2307/1953988 

  53. Temkin, Benjamín, e Isaac Cisneros. 2015. “Determinantes individuales, socio-culturales y político-institucionales de la independencia partidista”. Política y Gobierno 22 (1). 

  54. Temkin, Benjamín, Sandra Solano y José Del Tronco. 2008. “Explorando el ‘apartidismo’ en México: ¿Apartidista o apolíticos?” América Latina Hoy 50 (diciembre): 119–145. 

  55. Tufte, Edward. 1978. Political Control of the Economy. Princeton, NJ: Princeton University Press. 

  56. United Nations Development Programme. 2016. Human Development Report 2016. Human Development for Everyone. http://hdr.undp.org/sites/default/files/hdr_2016_report_spanish_web.pdf. 

  57. Urwicz, Tomer. 2017. “Cae confianza en partidos políticos”. El País, 28 de octubre. https://www.elpais.com.uy/informacion/cae-confianza-partidos-politicos.html. 

  58. Wattenberg, Martin. 1999. The Decline of American Political Parties, 1952–1996. Cambridge, MA: Harvard University Press.